THE CANTOS: UN GRAN PROYECTO LÍRICO DEL SIGLO XX

 

    Los Cantos de Ezra Pound son una de las creaciones poéticas más originales y atractivas del siglo XX en Europa, tanto por su grandiosidad compositiva como por la radicalidad de su ejecución. Ya a simple vista llama la atención, por supuesto, su extensión inmensa, pues la edición final de la obra, aun incompleta, consta de ciento diecisiete poemas, muchos de los cuales muy extensos. Pero esa extensión se prolonga también en el tiempo, a lo largo de toda la vida de un hombre, además, longevo.

    Pound aseguraba que había comenzado a trabajar en su obra en la primera década del siglo, con poco más de 20 años, aunque el primer bloque autónomo, A Draft of XVI Cantos, no lo publicó hasta 1925. El último, Drafts and Fragments of Cantos CX-CXVII, data de 1969, dos años antes de su muerte, y entremedio fueron apareciendo las otras secciones en 1928, 1930, 1934, 1937... Se trata, por lo tanto, de la gran obra “total” de un escritor, entregado, además, a su creación artística del mismo modo que otros grandes poetas coetáneos como Paul Valery y Juan Ramón Jiménez. Y en la misma línea, resulta también llamativa la inmensidad temática del proyecto, un canto a la raza humana desde Homero hasta Mussolini pasando por Dante, Segismundo Malatesta y John Adams, y desde China hasta Provenza, pasando por Grecia, Washington y Pisa, prácticamente inabarcable, pues, tanto en el espacio como en el tiempo.

    Ezra Pound, nacido y educado en EE.UU., no comenzó a desarrollar su gran proyecto literario hasta su traslado definitivo a Europa a principios del siglo XX. Buen conocedor de nuestra tradición literaria, representada en sus Cantos por los trovadores provenzales, Dante o Yeats, su poesía se caracteriza por su decidida apertura a otros ámbitos de cultura universal desde la primera mención, en el canto XIII, al pensamiento de Confucio. Pound se plantea conjugar en su obra lo que para él parecen ser las dos principales tradiciones culturales de la Humanidad: Occidente, representada por la Antigüedad (Homero y los “cantos” de su Odisea), la Europa prerrafaelita (trovadores y estilnovistas) y la tradición anglosajona estadounidense, y Oriente, los poetas y pensadores chinos por los que se sintió atraído desde que leyera de joven las traducciones de Fenollosa.

    Pero más allá de esta voluntad de trabajar sobre un patrimonio cultural universal, el esfuerzo creativo de Pound busca defender sus muy particulares teorías sociales, con una obsesión permanente por elaborar un ideario de raíz supuestamente liberal contra el principal mal del capitalismo, corruptor de la democracia y de la cultura: la usura. De una manera voluntariamente confusa y vanguardista, un gran pensador oriental como Confucio, un mínimo condotiero italiano del siglo XV, el gran Dante o el segundo presidente de los EE.UU. se convierten en hilos conductores de esa ideología cultural, económica y política de los Cantos.

    A lo largo de la compleja estructura de esta obra inmensa podemos hallar motivos temáticos que identifican algunos bloques bien definidos. Buena parte de los cantos de la primera década recogen con todo lujo de detalles la biografía del condotiero renacentista Segismundo Malatesta. Más adelante, a partir sobre todo del Canto XXX, serán Thomas Jefferson y John Adams, dos presidentes de la primera época de los Estados Unidos, los que servirán a Pound de motivo para desarrollar sus ideas sobre la corrupción del sistema democrático capitalista. Esto aparece relacionado, poco después, con las reformas leopoldinas del Monte dei Paschi di Siena, modelo de institución económica para el poeta. A continuación viene uno de los bloques más famosos de la obra, los “cantos chinos”, con ideas de buen gobierno tomadas de la tradición confuciana, basada en la armonía y la cooperación. Sin cambiar el tono ni la estructura, tras la II Guerra Mundial y, sobre todo, durante su encierro en Pisa, Pound aprovecha su propia autobiografía de forma mucho más sistemática que hasta ese momento. Y así sigue hasta los cantos finales, volviendo una y otra vez sobre sus temas preferidos: la corrupción del capitalismo bancario y una posible mejora de la sociedad de acuerdo con sus modelos ideales, la China de Confucio y las primeras décadas de la república norteamericana.

    Si desde esta perspectiva temática en su conjunto los Cantos de Pound se nos aparecen como una amalgama en muchos momentos caótica y siempre recurrente, inconexa y perturbadora de temas, referencias y reflexiones poco comprensibles, no es muy diferente la forma de expresión concreta de los poemas que los componen. Más allá de la utilización radical del verso libre, los Cantos de Pound se han hecho famosos por el uso constante de fragmentos en distintas lenguas e incluso en distintos alfabetos. Destaca, por supuesto, la presencia de ideogramas chinos pero esta técnica es más llamativa que esencial. Más trascendencia tiene la composición del texto mediante la técnica del collage, nunca utilizada en el campo de la literatura de forma tan sistemática. Esto se ve mejor en los llamados “cantos de Adams”, que siguen a los anteriores. A lo largo de páginas y páginas, los versos son casi en exclusiva fragmentos sueltos e inconexos de la correspondencia y una biografía de John Adams. Viene a ser como si Pound hubiera ido subrayando durante su lectura aquello que más le interesaba, lo hubiera recortado y lo hubiera ido insertando de forma aleatoria en sus poemas junto a otros elementos secundarios, reelaborándolo todo sin preocuparse demasiado por dotar al conjunto de un sentido lógico.

    En la evolución de la lírica europea posterior, el gusto más bien esnob por una cultura elitista y sofisticada que predomina en las primeras décadas de los Cantos, ha sido lo que más influencia ha tenido. Sin embargo, hoy lo más atractivo de los Cantos no parece ser eso. En ellos hallamos, por un lado, un extraño y problemático, pero también profundo e interesante, compromiso político y social del autor; por otro, un método de composición poético y una concepción de la creación artística, también original e innovadora, que lleva más lejos que en ningún otro poeta europeo del siglo la radicalidad absoluta de las Vanguardias, desdeñando la inteligibilidad del texto en favor de una obra personalísima y enriquecedora. [E. G.]

EDICIONES DIGITALES

    Texto original: http://thecantosproject.ed.ac.uk/index.php

    Traducción alemana:

    Traducción francesa: http://bengricheahmed.over-blog.com/article-ezra-pound-111761794.html

    Traducción castellana: http://descontexto.blogspot.com.es/2010/02/canto-i-de-ezra-pound.html