RAINER MARIA RILKE: DELICADEZA MÍSTICA

 

    Rainer Maria Rilke nació en Praga en 1875 en una familia de clase media-alta austrohúngara en la que el futuro poeta nunca encontró demasiado afecto. Su madre, que solo veía en él la imagen de su primera hija muerta y con la que Rilke mantendría una difícil relación durante toda su vida, abandonó el hogar familiar cuando él solo contaba con nueve años. De inmediato, su padre, un militar frustrado, lo obligó a ingresar en una escuela del ejército esperando que su hijo siguiera la carrera en la que él había fracasado. Los cinco años que el escritor pasó allí fueron para él horribles y, además, finalmente, fue rechazado por falta de aptitudes físicas.

    De nuevo en casa, Rilke cursó estudios de Historia del Arte, Literatura y Filosofía primero en Praga y a partir de 1896 en Munich. En la capital bávara, Rilke encuentra a Lou Andreas-Salomé, antigua amante de Nietzsche y futura alumna de Freud, de quien se enamora profundamente. Ese amor se convertirá con el tiempo en una profunda amistad que influirá en su producción literaria y durará toda la vida del poeta. Ese mismo año, por influencia de Lou y para distanciarse de su familia, Rilke cambia su nombre de pila René –“renacido”, por su hermana muerta- Maria por el que utilizará siempre en adelante, Rainer Maria.

    Con Lou, Rilke comienza lo que será una constante de su vida, sus viajes. Durante ese final de siglo, viaja con Lou y su marido por dos veces a Rusia, donde conocerá a Tolstoi. Poco después, en 1900 se traslada a vivir a la colonia de artistas de Worpswede, cerca de Bremen, donde intima con la escultora Clara Westhoff, antigua alumna de Rodin, con la que se casará al año siguiente y con quien tendrá una hija. Sin embargo, poco después la pareja se separa y Rilke se instala en Paris, para convertirse, en 1905, en el secretario de Rodin. Esta es una etapa de gran producción literaria, en la que destaca su colección de Nuevas Poesías, de 1907. A partir de este momento, aunque mantiene su residencia habitual en París, viaja por toda Europa hospedándose en casa de sus innumerables amigos y protectores, abandona poco a poco la prosa y se consagra a la poesía lírica.

    De carácter extraordinariamente sensible, Rilke se encontraba siempre más a gusto en compañía de mujeres y en 1910 conoce a la princesa Marie von Thurn und Taxis en su castillo de Duino (Trieste), en las orillas del Adriático. Ella lo hospeda allí con frecuencia y se convierte en su mecenas hasta 1920. Para ella compone Rilke una de sus obras maestras, las Elegías de Duino, una colección de elegías impregnadas de una melancolía luminosa que van del sentimieno de lo terrible a la delicadeza más radiante. La obra fue comenzada en Duino en 1910 pero a partir de 1912 su composición coincidió con una época de penuria creativa del autor, que durante la segunda década del siglo no fue capaz de publicar apenas ninguna obra. Por ello su finalización se prolongó durante más de una década.

    Al inicio de la I Guerra Mundial, las propiedades de Rilke en París, al ser súbdito de un país enemigo, fueron confiscadas por el gobierno francés. Él mismo, a su vez,  fue movilizado en Viena en 1916 y hubo de incorporarse al ejército pero fue licenciado de inmediato gracias a la intervención de amigos influyentes. En cuanto a su vida sentimental, de esta época data, entre 1914 y 1916, una relación tumultuosa que el poeta mantuvo con la pintora Lou Albert-Lasard.

    A partir de 1919, huyendo del caos de la posguerra, Rilke se instala en Suiza, donde retoma la escritura de obras que habían quedado incompletas durante la guerra y compone algunas colecciones de poesía en francés. También entabla relaciones durante seis años con Baladine Klossowska, una mujer casada con dos hijos, a los que Rilke animará para que progresen en sus carreras artísticas. Uno de ellos, Balthazar Klossowski llegará a ser un pintor famoso con el nombre artístico de Balthus.

    En 1921, un industrial y mecenas, Werner Reinhart, compra para él la torre aislada de Muzot, en el Valais suizo, donde el poeta establece su residencia definitiva. Esta estancia de Rilke en Suiza se convierte en uno de los periodos más creativos de la vida del poeta. En 1922 concluye en apenas unos días las Elegías de Duino, mientras trabaja en los Sonetos a Orfeo. Sin embargo, en 1923 cayó gravemente enfermo de leucemia y tuvo que ser ingresado en un sanatorio. Temporalmente recuperado, todavía viajó a París durante unos meses y, de regreso en Suiza, mantuvo correspondencia poética con Erika Mitterer, para quien escribió aproximadamente 50 poemas en sus cartas. Finalmente, el agravamiento definitivo de su enfermedad lo obligó a ser internado en el sanatorio de Valmont, donde murió en 1926.

PRINCIPALES OBRAS

    Leben und Lieder, Vida y canciones (1894)

    Das Stunden-Buch, Libro de horas (1905)

    Das Buch der Bilder, Libro de imágenes (1902-1906)

    Die Weise von Liebe und Tod des Cornets Christoph Rilke, La canción de amor y muerte del corneta Christoph Rilke (1906)

    Briefe an einen jungen Dichter, Cartas a un joven poeta (1903-1908)

    Réquiem (1909)

    Die Aufzeichnungen des Malte Laurids Brigge, Los cuadernos de Malte Laurids Brigge (1910)

    Duineser Elegien, Elegías de Duino (1922)

    Sonette an Orpheus, Sonetos a Orfeo (1922)