LEGENDA AUREA: NARRATIVA HAGIOGRÁFICA MEDIEVAL

 

    La Legenda Aurea es una recopilación de hagiografías redactada en latín por Jacopo da Varazze, también conocido como da Varagine, fraile dominico y obispo de Génova en la segunda mitad del siglo XIII. La obra, compilada a partir del año 1260 y con una amplia difusión por toda Europa hasta el XVII, constituye, todavía hoy, un referente indispensable para interpretar la simbología y la iconografía del inmenso conjunto de obras artísticas europeas de contenido religioso cristiano de la Baja Edad Media y de la Etapa Clásica.

    La obra pertenece al género de la hagiografía, es decir, de las vidas de santos. Su nombre latino, Legenda Aurea, alude a la excelencia de su contenido desde el punto de vista espiritual. Sin embargo, la presencia de un sucinto resumen de historia de Europa en la vida de San Pelagio, le valió igualmente el título de Historia lombardica. El texto latino original estaba orgainizado en cinco partes y recogía leyendas sobre la vida de unos 180 santos y mártires cristianos. El punto de partida del autor fueron obras históricas y de devoción antiguas y modernas de gran prestigio: los propios evangelios, tanto canónicos como apócrifos, los escritos de Agustín de Hipona y Gregorio de Tours, libros históricos medievales de amplia circulación como la Historia scholastica de Pedro Comestor, el Speculum historiale de Vincente de Beauvais o la Chronica de Martín Polono y otras recopilaciones hagiográficas del entorno dominico como la Abbreviatio in gestis sanctorum de Giovanni da Mailly y el Liber epilogorum in gesta sanctorum de Bartolomé de Trento.

    La estructura de la obra fue organizada como un santoral que seguía el año litúrgico desde el Adviento hasta finales de noviembre. Las vidas de los santos, sobre todo antiguos, ocupan en torno a un cuarenta por ciento del total de la obra, pero entre ellas está intercalada una treintena de capítulos dedicados a las principales fiestas cristológicas, marianas y litúrgicas, además de algunas narraciones ligadas a la leyenda de la Vera Cruz. La intensidad de los relatos, preocupados menos por la fidelidad histórica y filológica que por la intención doctrinaria y ejemplificadora, fue sin duda una de las principales razones del éxito de la Legenda. Buena parte de las escenas de martirio que llegarían a poblar el repertorio iconográfico de Occidente alcanzaron difusión de este modo, como las conocidas imágenes del desollamiento del apóstol Bartolomé, el asaeteamiento de San Sebastián o el combate entre San Jorge de Capadocia y el dragón.

    El tema básico y recurrente de todo el libro es el enfrentamiento que sostiene Dios contra los espíritus del Mal, cuya máxima representación se manifiesta en el corage con que los mártires de la fe se enfrentan a sus perseguidores y en la impotencia de estos ante el favor divino. La Leyenda Dorada está concebida también como un instrumento de trabajo destinado a los predicadores, a quienes servía para la preparación de sus sermones, proporcionándoles una colección de modelos de vida ejemplares.

    Esta obra conoció desde su creación un éxito enorme y gozó de una enorme difusión manuscrita a lo largo de toda la Edad Media, inferior solo a la Biblia. El más antiguo manustrito conservado, en la Bayerische Staatsbibliothek de Munich, data de 1282 pero sobreviven en la actualidad cerca de 1.400 códices de la obra, en muchos de los cuales encontramos, además, la peculiaridad de que los copistas se permitieron incluir numerosas adiciones. Así, se han conservado ejemplares del siglo XV en que las 180 historias que figuran en el manuscrito más antiguo han llegado a duplicarse. Al mismo tiempo, otras leyendas, consideradas inverosímiles o apócrifas por esos mismos copistas, se fueron suprimiendo progresivamente.

    La Legenda Aurea fue muy pronto traducida a las lenguas vulgares. De la Edad Media nos han llegado múltiples versiones en todas las lenguas europeas, tanto en el ámbito románico como en el germánico. E igualmente amplio fue el éxito de las versiones impresas, con 49 versiones en diferentes lenguas y regiones entre 1470 y 1500. De hecho, la Legende Dorée fue la primera obra impresa en lengua francesa, en Lyon en 1476. Solo los estudios sistemáticos del jesuita Jean Bolland y de sus colaboradores en el siglo XVII logró desacreditar el género completo de las hagiografías medievales y, por lo tanto, la Legenda Aurea.

    Sin embargo, la influencia de la Legenda Aurea no puede restringirse al ámbito literario de la hagiografía. En realidad, su impronta cultural más significativa es la que hallamos en las artes plásticas, sobre todo en pintores como Giotto, Jan Van Eyck, Fra Angelico, Piero della Francesca, Andrea Mantegna, Hans Memling, Gérard David y muchos otros, que se inspiraron directa o indirectamente en los relatos del obispo de Génova para la composición de sus escenas de vidas de santos.

EDICIONES DIGITALES

    Texto original: http://www.thelatinlibrary.com/vorag.html

    Traducción inglesa: http://legacy.fordham.edu/halsall/basis/goldenlegend/

    Traducción francesa: http://www.abbaye-saint-benoit.ch/voragine/index.htm

    Traducción alemana: http://www.archive.org/stream/legendaaureavulg00jacouoft#page/n3/mode/2up

    Traducción castellana: