PRINCIPIOS DE SELECCIÓN DE LA ANTOLOGÍA MAYOR

     Las obras recogidas en esta Antología Mayor, donde se presenta de forma sinóptica el esfuerzo crítico y organizativo de nuestra web, están seleccionadas de acuerdo con varios criterios que es preciso tener en cuenta y explicitar de antemano.

  • Criterio cronológico. En el listado, no solo hay una ordenación cronológica estándar, que va de la obra más antigua a la más moderna sino que, sobre todo, se ha tenido muy presente la exigencia de que estuvieran incluidas la principales obras de cada uno de los periodos de la historia de la literatura europea en sus diferentes momentos, los inicios de la etapa, su culminación y su transición al periodo siguiente.
  • Criterio de autoría. Aunque la antología lo es, básicamente, de grandes obras y no de grandes autores, también se ha tenido en cuenta la necesidad de recoger en la mayor medida posible a los principales escritores europeos. Por ello hemos limitado en todos los casos la presencia de un autor a su obra más representativa. De este modo, aunque alguna obra importante, como la Vita Nuova, El sueño de una noche de verano o Crimen y castigo, ha quedado fuera, muchos otros autores han podido ser incluidos junto con Shakespeare y Dostoievski.
  • Criterio numérico. Sin ningún género de dudas y por más que pueda parecer arbitrario, este ha sido el criterio más influyente a la hora de concluir los últimos detalles del listado. El número 100, como el 14 en un soneto o el 11 en sus endecasílabos, fue una premisa tan definitiva desde el primer momento como el propio tema de estas páginas. Además, internamente, aunque de forma menos rígida y, desde luego, secundaria, cada uno de los bloques principales se ajusta a similares restricciones numéricas.
  • Criterio genérico. También ha sido considerado un criterio básico. Se ha tratado de buscar un equilibrio entre géneros más allá de los gustos actuales de los lectores o de las apreciaciones estéticas de las propias épocas a las que pertenecen los textos. Por ello se les ha dado una importancia especial a los textos ensayísticos y a la literatura científica, fundamentales en la historia de nuestra cultura pero a menudo desatendidas en los manuales de literatura.
  • Criterio crítico. Si se nos permite expresarlo así, queremos hacer referencia al papel que la propia crítica o el gusto de los lectores de la época ha tenido en la apreciación de las obras. Hemos preferido para la selección aquellas que en su tiempo fueron ya consideradas obras maestras y aquellas a las que la crítica en algún momento, no necesariamente ahora, ha considerado importantes. El listado pretende recoger, por lo tanto y en la medida de lo posible, una visión general y atemporal de la literatura europea a lo largo de toda su historia.
  • Criterio personal. Aunque hemos huido de ese tipo de antologías que pretenden llamar la atención más sobre el selector que sobre la selección, sería absurdo pretender la inexistencia de criterios personales, que han pesado, por supuesto, tanto en la concepción global de todo el proceso como en las decisiones puntuales que ha habido que tomar en casos en los que había que optar entre obras que, en la opinión del selector, en principio eran equivalentes. La elección de El rey Lear para representar a Shakespeare puede ser un buen ejemplo de la presencia de este criterio.
  • Criterio geográfico. Se trata de un criterio menor pero también ha sido utilizado. A la hora de ejemplificar la extensión de un determinado movimiento literario por toda Europa se han seleccionado obras representativas de diferentes regiones, en la medida en que hubiera literatura digna de ser considerada representativa. Es la razón por la que se ha incluido el Kalevala finés y no cualquier otro poema de reconstrucción mitológica de origen británico o  hispano . De todos modos, en ningún caso se ha forzado la selección de acuerdo con ningún cupo.
  • Criterio lingüístico. Es otro de los criterios secundarios, como el geográfico, y también ha sido utilizado en los casos de selección entre obras similares: se ha privilegiado a las lenguas menos representadas en el listado. Un caso evidente es el de Pan de Knut Hamsun. Se trata de una magnífica manifestación narrativa de la desazón moral europea del cambio de siglo pero podía haber sido perfectamente sustituida por otras novelas de la época como El árbol de la ciencia de Pío Baroja. La razón de la elección de Pan estriba en que la literatura castellana estaba mucho mejor representada ya en el listado que la literatura noruega.
  • Criterios literarios. Entendemos por literarios aquellos criterios que pretenden basarse solo en la importancia literaria, estética, de la obra. Sin embargo, los hay de diverso tipo:
    • Subcriterio de creatividad. Entendemos por creatividad la capacidad de una obra o de su autor para crear un nuevo modelo literario, imitado posteriormente en toda Europa de acuerdo con los criterios de generalización que son considerados básicos en la historia de la literatura europea. Ejemplos de aplicación de este subcriterio son el Canzoniere de Petrarca, la obra fabulística de La Fontaine o Ivanhoe.
    • Subcriterio de plenitud. A lo largo de la historia de la literatura europea hay obras que han sabido expresar de forma plena lo que la época podía esperar de su literatura. Estas obras manifiestan en su forma más pura las características de la literatura del momento y fueron valoradas como tales ya cuando se publicaron. Así sucedió con el Decameron, con La vida es sueño o con Madame Bovary.
    • Subcriterio de sublimidad. Otras obras, como la Divina comedia, los Ensayos de Montaigne o el  Ulysses  han sido vistas desde su aparición como piezas literarias representativas no solo de su época o de un movimiento estético concreto sino de la propia capacidad artística del ser humano para el uso del lenguaje. Son obras consideradas de una categoría literaria especial y con las que, por supuesto, se ha formado el núcleo de las otras antologías más selectas. [E. G.]