J. SWIFT: SÁTIRA Y POLÍTICA ENTRE INGLATERRA E IRLANDA

 

    Jonathan Swift nació en Dublín en 1667 en el seno de una familia inglesa recién asentada en Irlanda. La prematura muerte de su padre y el regreso de su madre a Inglaterra hizo que fuera criado por uno de sus tíos, que, con dificultades, logró que recibiera una buena educación en los mejores centros educativos dublineses como el Trinity College. Sin embargo, los problemas políticos derivados de la Revolución de 1688, le impulsaron a marchar a Inglaterra antes de acabar la carrera. Allí se reunió con su madre para servir como secretario de un lejano pariente suyo, el diplomático retirado Sir William Temple, que lo protegió y lo llegó a introducir, aunque con poca fortuna, en la corte de Guillermo III. También se convirtió en el preceptor y tutor de Esther Johnson, de ocho años, probablemente hija ilegítima de Sir William, que, con el sobrenombre literario de Stella, le inspirará una profunda y hasta hoy todavía no bien definida relación sentimental.

    Durante su estancia en Inglaterra, Swift continuó sus estudios de teología en Oxford, aunque no recibió su doctorado hasta 1702, de regreso en el Trinity College. Para entonces, ya había ejercido como pastor en Kilroot, una pequeña parroquia cerca de Belfast, donde no permanecerá más que algunos meses, incapaz de resignarse a vivir lejos de la Corte. De allí regresó junto a Temple, al que sirvió sin demasiado provecho hasta su muerte en 1699. En esa última década del siglo XVII Swift escribió su primer libro importante, una sátira titulada Batalla de los libros, con la que pretendía defender las opiniones literarias de su protector en lo que se conoce como la Querella de los Ancianos y los Modernos. Inmediatamente después, en 1701, Swift publica anónimamente su primer panfleto político, en el que tomaba partido por los Whigs, el partido conservador en el gobierno, y en 1704, el Cuento del tonel, una de sus obras mayores, en la que, con el tono de los grandes satíricos de la Antigüedad, se ríe de las pugnas religiosas de sus contemporáneos. Esta obra disgustará profundamente a la reina Ana, que acababa de sustituir en el trono a Guillermo III, y será uno de los mayores obstáculos para que Swift llegue a alcanzar una buena posición en la Corte.

    Por ello, ese mismo año regresa a Irlanda con Esther, que por entonces ya tenía 20 años. Allí obtiene el beneficio de Laracor, en el condado de Mealth, y una prebenda en la catedral de San Patricio de Dublín. Además, comienza a hacerse famoso como autor de sátiras y se relaciona con un grupo de notables escritores ingleses de la época, entre los que destaca Alexander Pope.

    En 1710, Swift regresa a Londres en apoyo del partido Tory mediante artículos que escribe para el Examiner entre 1711 y 1714, un periódico del que se convirtió en el redactor jefe. En 1711, por ejemplo, Swift publica el panfleto político, La conducta de los aliados, atacando al gobierno whig por su incapacidad para poner fin a la guerra contra Francia. Se encarga así de preparar a la opinión pública para la paz en una época en la que el futuro gobierno tory mantenía negociaciones secretas con Francia que habrían de conducir al Tratado de Utrecht de 1713, que puso fin a la Guerra de Sucesión española. Llegados al poder los torys, Swift continuará actuando en el entorno del gobierno hasta su caída en desgracia en 1714 con la llegada al trono de Jorge I. Durante estos años en Londres, el escritor mantuvo relaciones con otra mujer, Esther Vanhomrigh, que, aunque se prolongaron también tras su regreso a Irlanda, acabaron infructuosamente.

    La vuelta de los whigs al poder en Inglaterra obligó a Swift a salir de Londres y a abandonar la primera línea de la política cortesana. En Irlanda, el escritor había podido alcanzar el cargo de deán de San Patricio, gracias al apoyo de sus amigos pero este nuevo traslado fue sentido por el escritor como un auténtico destierro, ya que, en realidad, él esperaba alcanzar algún cargo importante en Inglaterra. Desengañado, pues, de la política, a partir de ese momento, se entregará a la redacción de multitud de panfletos satíricos en defensa de los irlandeses y contra el gobierno delegado de Inglaterra en la isla. Entre estas obras reivindicativas destacan  las Drapier's Letters (1724) y, sobre todo, A Modest Proposal (1729), que han hecho que en la actualidad se le considere un auténtico escritor irlandés. De hecho, su enfrentamiento con el gobierno inglés en Irlanda fue tan violento que sus escritos llegaron a ser acusados de actos de sedición.

    En 1726 Swift publicó de forma anónima y gracias al apoyo de sus amigos escritores Los viajes de Gulliver, sátira considerada como una de sus dos obras mayores, junto con el Cuento del tonel, y la que le ha dado su fama internacional. El éxito fue inmediato con múltiples reediciones y traducciones al francés, el alemán y el holandés ya en 1727. Hoy se suele considerar que se trata de un cuento para niños pero en realidad, más allá de la sátira, es un auténtico relato filosófico.

    Tras la muerte de Stella en 1728, con la que acaso se hubiera casado en secreto en 1716, Swift va apartándose de la vida pública. Durante toda su vida había padecido vértigos, acúfenos y náuseas propios de la enfermedad de Menière, pero además, a los 75 años sufrió un ictus cerebral que le dejó sin habla y con parte de sus capacidades mentales mermadas. Murió en 1745, fue enterrado en la propia catedral y en su epitafio, en latín, se lee: “Aquí yace el cuerpo de Jonathan Swift, S. T. D., deán de esta catedral, donde la cruel indignación ya no desgarrará más su corazón. Sigue tu canimo, viajero, e imita, si puedes, a este esforzado defensor de la libertad humana”.

PRINCIPALES OBRAS

    La batalla de los libros, (1697)

    El cuento del tonel, (1704)

    La conducta de los aliados, (1711)

    Cartas del pañero, (1724)

    Los viajes de Gulliver, (1726)

    Humilde proposición, (1729)