W. SHAKESPEARE: EL DRAMATURGO MÁS FAMOSO DE EUROPA

    Pocos autores hay en la literatura europea del siglo XVII de cuya biografía se tenga tan pocos datos fidedignos y, por supuesto, ninguno entre los de la categoría –Cervantes, Corneille, Góngora, Tasso, Lope, los propios Christopher Marlowe y Ben Jonson...- de William Shakespeare. Sin duda, lo más llamativo y sorprendente es que no se conserva ni una sola página literaria manuscrita del que se suele considerar el mejor dramaturgo europeo de todos los tiempos, ni un borrador de un poema, ni un folio de una comedia, ni una carta personal, ni una copia privada de cualquiera de sus obras. Tampoco han llegado hasta nosotros demasiadas referencias indirectas a su vida: su acta de bautismo en la iglesia de la Sagrada Trinidad de Stratford, su boda en Temple Grafton con Anne Hathaway, el bautismo de sus hijos, alguna breve mención ocasional en obras de la época, su presencia en el elenco de Every man in his humour de Ben Jonson en 1598, algunas gestiones empresariales a partir de esa misma fecha  y dos o tres citaciones judiciales como testigo en unos procesos poco relevantes entre 1612 y la fecha de su muerte. Si a eso añadimos su testamento, único documento conservado firmado por él mismo, ya tenemos todos los datos documentados sobre William Shakespeare.

    No sabemos con seguridad su fecha de nacimiento: se dice que el 23 de abril de 1564 tan solo porque se sabe que fue bautizado el 26. No se le conocen estudios: se sabe que en Stratford existía una escuela donde se impartía latín pero que Shakespeare recibiera formación en ella se deduce a posteriori del hecho de que después fue un escritor famoso. Por el contrario, dado que no se conserva ningún autógrafo, a excepción de seis firmas, tres en su testamento, no puede asegurarse siquiera que no fuera analfabeto. De su familia, por último, que ocupaba una posición de cierto renombre en el momento del nacimiento del futuro escritor –su padre, John, era alguacil mayor en 1568-, solo se sabe que hacia 1575 se vio envuelta en sucesivos procesos por deudas, usura y contrabando de lana.

    Documentalmente, William Shakespeare entra en la historia en 1582 con dieciocho años cuando se casa con Anna Hathaway, de 26. A la boda sigue al año siguiente el nacimiento de su hija Susana y en el 85 el de los gemelos Hamnet, que moriría en 1596, y Judith. Luego, su pista se pierde durante diez años hasta que en el año 93 lo volvemos a encontrar, sin su familia, en el mundillo literario de Londres, dedicando al conde de Southampton su Venus y Adonis. Alusiones indirectas poco claras indicarían que llevaba varios años en Londres, acaso desde 1588, pero también puede ser que acabara de llegar, porque no hay documento alguno que testifique lo contrario. Incluso es posible que el futuro dramaturgo no se trasladara directamente de Stratford a la corte sino que llegara a esta después de haber vagado por otros lugares. En cualquier caso, hacia 1594 William Shakespeare es un actor y autor de teatro, que representa y publica las primeras obras que se le pueden atribuir con seguridad, Tito Andrónico y Ricardo III.

    De nuevo, en Londres la biografía de Shakespeare resulta extraordinariamente peculiar: su carrera como dramaturgo se prolongó durante unos quince años y cesó, al parecer voluntariamente, hacia 1611 sin que se conozca ninguna razón especial para ello. En esos años, Shakespeare escribió en torno a 35 obras de teatro, con gran éxito profesional y económico ya en su época, y varias obras poéticas, una de ellas, La violación de Lucrecia, de casi 2.000 versos. En los cinco años siguientes, hasta su muerte en 1616 nada hace pensar que Shakespeare escribiera ni un solo poema ni una sola escena. La desaparición de Shakespeare como escritor fue tan fulminante como su aparición y lo más curioso de todo es que en esos últimos años nadie, ni en los teatros de Londres ni en la corte para la que el autor trabajó tantas veces, dejara por escrito algún comentario acerca de esa completamente anómala retirada.

    En cualquier caso, tras la publicación de Venus y Adonis, en 1594 comienzan a aparecer ediciones y noticias sobre representaciones de las obras de Shakespeare, algunas de las cuales como Romeo y Julieta o El sueño de una noche de verano, probablemente de 1595, son de las más importantes de su producción. Se sabe también que pocos años después, acaso por el éxito de sus obras o por la intervención de sus nobles protectores, Shakespeare llegó a ser empresario teatral y participó en la construcción del teatro The Globe, donde los Chamberlain´s Men, su compañía de teatro, representaba. Aunque él mismo siguió siendo actor, al parecer, hasta 1605, su estatus económico mejoró de tal manera que todo hace pensar que le permitió comprar para su familia en 1596 el derecho a lucir escudo de armas, algo que antes su propio padre había pretendido infructuosamente. También a principios del siglo XVII aparece su principal obra poética, los Sonetos, de 1609. Algunas de sus más grandes obras teatrales como El rey Lear o La tempestad pertenecen también a esta etapa final de su producción.

    Hacia 1612 Shakespeare se encuentra de nuevo en Stratford con su familia y sus hermanas, al tiempo que sus dos últimos hermanos varones, Gilbert y Richard, mueren y él pasa a ser el cabeza de familia. Ni vuelve a escribir ni parece haberse dedicado a ninguna otra actividad productiva. Tres años después, en 1616, su hija Judith se casa y pocas semanas después de la boda, Willliam Shakespeare muere. En el calendario juliano vigente entonces en Inglaterra era el 23 de abril. No dejó manuscritos de sus obras ni referencia alguna en su testamento a sus libros o a una hipotética biblioteca. La aparentemente absurda referencia a la “segunda cama” que le lega a su mujer nos indica, sin embargo, que a Shakespeare le preocupaba dejar claras las cláusulas de su legado, al menos en relación con lo que él consideraba importante.

    Shakespeare es, de acuerdo con su biografía, un escritor que no dejó nada escrito de su pluma, que no tomó parte activa en ningún acontecimiento reseñable de su época, que carecía de libros y de biblioteca, que no recibió ninguna formación académica digna de tal nombre, que no llamó la atención especialmente en vida a sus compañeros de profesión ni al público que veía sus obras, que no se ocupó, ni siquiera cuando no tenía otra cosa que hacer, por las obras que corrían con su nombre... Shakespeare es, cuando menos, un escritor fantasma y no es de extrañar por lo tanto que buena parte de los que han estudiado su vida y su obra hayan acabado considerándolo solo un nombre bajo el que se ocultaba otra persona. Huelga decir que quien ha escrito estas líneas no descarta esa posibilidad. [E.G.]

 

PRINCIPALES OBRAS

        POESÍA

VENUS Y ADONIS

LA VIOLACIÓN DE LUCRECIA

SONETOS

        TEATRO

COMEDIAS

EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO

LAS ALEGRES COMADRES DE WINDSOR

LA TEMPESTAD

    TRAGEDIAS

JULIO CÉSAR

ROMEO Y JULIETA

OTELO

HAMLET

EL REY LEAR

MACBETH

    OBRAS HISTÓRICAS

RICARDO III

ENRIQUE V