GIAMBATTISTA MARINO: LA LÍRICA BARROCA PRECIOSISTA

     Giambattista Marino nació en Nápoles el año 1569 y murió en la misma ciudad en 1625. El padre de Marino era un culto abogado pero él, aunque se presparó para ese oficio, eligió no ejercer y en lugar de eso halló un inmenso éxito con su poesía. Marino permaneció en su Nápoles natal hasta 1600, llevando una vida de placeres. Lo hizo con tanto entusiasmo, que fue detenido al menos en dos ocasiones, pero un aura de misterio envuelve la vida de Marino, especialmente las distintas temporadas que pasó en prisión. En cualquier caso, estos años de formación en Nápoles fueron muy importantes para el desarrollo de su poesía, a pesar de que la mayor parte de su carrera se desarrollase después en el norte de Italia y en Francia.

     Marino abandonó Nápoles y marchó a Roma, primero al servicio del cardenal Aldobrandini. En 1608 se marchó a la corte del duque de Saboya Carlo Emanuele I en Turín; este sería un período difícil para el poeta, ya que sería víctima de un intento de asesinato por parte de su rival Gaspare Murtola, y condenado a un año de cárcel por ciertos chismorreos maliciosos que había escrito sobre el duque. En 1615 abandonó Turín rumbo a París, donde permaneció hasta 1623, honrado en la corte y admirado en los círculos literarios franceses. Regresó triunfante a Italia, y murió en Nápoles en 1625.

     Marino tiene una extensa obra, tanto en prosa como en verso; sin embargo, su poesía sigue siendo la faceta más admirada e imitada de su trabajo. Marino creó un nuevo estilo para un público nuevo, distanciándose de Torquato Tasso y el petrarquismo renacentista, así como de cualquier norma aristotélica. Su innovación puede ya observarse en sus Rime de 1602, más tarde ampliadas bajo el título La Lira en 1614, compuesta por versos eróticos, piezas sacras y encomiásticas, organizadas bien por temáticas (poemas marítimos, rústicos, amorosos, fúnebres o religiosos) o bien por formas métricas (madrigales o canciones). A menudo entroncan con la tradición clásica de la literatura grecolatina, en especial con los poemas amorosos de Ovidio y el Dolce stil nuovo de la tradición italiana, mostrando una fuerte tensión experimental de tendencia antipetrarquista. En 1620 Marino publicó La Sampogna, una colección de poemas dividida en dos partes: una compuesta por idilios pastoriles y otra por versos “rústicos”. Aquí Marino se distancia de las temáticas amorosa, heroica y sagrada, en favor de la mitológica y bucólica.

     Pero la obra que le hizo famoso en su época fue L’Adone (Adonis), publicado en París en 1623 y dedicado al rey Luis XIII de Francia, un poema mitológico en octavas dividido en veinte cantos. El poema trata sobre el amor de la diosa Venus por el príncipe Adonis. En este frágil marco mitológico, Marino introduce otras historias mitológicas más conocidas, incluido el Juicio de Paris, Cupido y Psyque, Eco y Narciso, Polifemo y muchos otros. De hecho el poema, originalmente proyectado en tres cantos, se enriqueció hasta el punto de convertirse en uno de los poemas épicos más extensos de la literatura italiana, compuesto por 5.123 octavas (40.984 versos), una inmensa historia llena de digresiones sobre el tema principal y pausas descriptivas. En cuanto a la estructura, está dividido en tres partes: la primera, Adonis y Venus se enamoran por medio de Cupido; la segunda, trata de los amores y goces de ambos; y la tercera, relata la muerte de Adonis y el lamento de Venus. El poeta compone su obra empleando varios niveles y salta de uno a otro episodio sin conexión lógica aparente, basando la unión entre ellos meramente en el lenguaje, rico en hipérboles, antítesis y metáforas.

     En el Adonis, Marino cita y rescribe pasajes de La Divina Comedia de Dante, de Ariosto, Tasso y la literatura francesa de su tiempo. El objetivo es introducir un juego intelectual de erudición con el lector, de quien se espera que identifique las fuentes y aprecie los resultados de su personal reelaboración de los originales.

     Su concepción de la poesía, basada en la exageración del artificio manierista, está llena de antítesis y toda una gama de juegos de palabras, pródiga en descripciones y de una sensual musicalidad. Fue muy imitado en Italia, Francia (donde era ídolo de los miembros de la escuela “précieux”), España y otros países católicos. En Inglaterra era admirado por John Milton y en general fue el punto de referencia de la poesía barroca mientras estuvo en boga.

     Su obra, aclamada por toda Europa, sobrepasó a las de sus imitadores, quienes llevaron sus complicados juegos de palabras y elaborada altivez y metáforas a tales extremos que "marinismo" se convirtió en un término peyorativo.

 

PRINCIPALES OBRAS

     Rime (1602), ampliada en 1614 como La Lira

     La Sampogna (1620)

     Adonis (1623)