KNUT HAMSUN: RUINA IDEOLÓGICA DE UN GRAN NOVELISTA

 

    El escritor noruego Knut Hamsun nació con el nombre de Knut Pedersen en 1859 en una familia de campesinos pobres. Las necesidades económicas de sus padres le obligaron a trasladarse de un sitio a otro  por la dura geografía del norte de Noruega durante toda su infancia y a trabajar desde muy niño en cualquier empleo que le permitiera ganar un poco de dinero. Esta infancia dura y, sobre todo, la brutalidad y el autoritarismo con que fue tratado por un tío suyo, que se hizo cargo de él durante su adolescencia, marcaron su educación, necesariamente autodidacta.  

    Con 25 años adopta el apellido Hamsun para iniciar su carrera literaria pero sus primeras novelas no tienen éxito y se ve obligado a marchar durante algunos años en busca de trabajo a los Estados Unidos. A su regreso, publica su primera obra importante, Hambre, en 1890. En ese momento, la crítica relaciona su novela con la corriente naturalista pero Hamsun insiste en distanciarse de ella. En la actualidad se considera que Hambre prefigura los textos de Kafka y las búsquedas estilísticas y narrativas de varios autores del siglo XX que escribieron sobre la locura y la condición humana tratando de transcribir, de manera poética, los caminos tortuosos y recónditos del alma.

    Poco después las novelas Misterios (1892) y Pan (1894) continúan esa exploración sicológica, lírica y sinuosa de los personajes de sus novelas pero se conciben también como un himno a la naturaleza salvaje en reacción a una civilización perversa, tema que va a convertirse en una constante de toda la producción literaria de Hamsun. Misterios cuenta las peregrinaciones del protagonista, que desembarca temporalmente en una villa de la costa noruega y trastorna el equilibrio y las costumbres de sus habitantes. Pan es el relato de un hombre que elige el exilio voluntario en una cabaña de los bosques del Norte antes de que el encuentro con dos mujeres perturbe su soledad. Estas dos novelas consolidaron definitivamente la reputación del escritor.

    Ya en el siglo XX Hamsun diversifica su producción y publica colecciones de relatos, un libro de viajes a través de Rusia, algunas piezas de teatro y una mediocre recopilación de poemas. Sin embargo va a ser con el díptico Benoni y Rosa, ambas novelas de 1908, cuando Hamsun encuentre una nueva fuente de inspiración sociopolítica. Sus nuevas obras refuerzan su prestigio literario internacional hasta el punto de que la Academia sueca decide concederle el premio Nobel de literatura en 1920, sobre todo tras el éxito de su gran epopeya La bendición de la tierra. Para entonces ya ha publicado también sus dos grandes trilogías del vagabundo. En una pone el foco sobre su propio personaje de Knut Pedersen –Bajo la estrella de otoño, Un vagabundo toca con sordina, La última alegría-; la otra se centra en la figura de August, el marino fabulador –Vagabundos, August, el marino y Pero la vida continúa. La bendición de la tierra, Niños de su tiempo y La ciudad de Segelfoss forman otro cuado épico y místico del hombre frente a la naturaleza y constituyen  una nueva crítica feroz de las sociedades modernas.

    Su apoyo al partido pro-nazi de Vidkun Quisling durante la Segunda Guerra Mundial, acabó con la reputación de este escritor, que hasta 1940 había sido un auténtico ídolo en su país. Su atracción por el nazismo fue tal que en 1943 Hamsun llegó a ser recibido por Adolf Hitler y una semana después de la muerte de éste, publicó un breve texto rindiendo homenaje al jefe del régimen nazi, al que elogiaba como un “guerrero por la Humanidad”. Como consecuencia de todo esto, al final de la guerra Hamsun fue encarcelado pero, para no estar obligadas a juzgarlo, las instituciones noruegas decidieron considerarlo como una “personalidad con las facultades mentales debilitadas de manera permanente”, pese a que su última obra, Por senderos que la maleza oculta, contradice esa incapacidad indiscutiblemente. Finalmente fue condenado en 1948 a pagar una multa de 325.000 coronas noruegas por su estrecha colaboración con el III Reich.

    Knut Hamsun murió nonagenario a principios de 1952 en su casa familiar pero todavía hoy, más de sesenta años después de su muerte, su figura histórica sigue suscitando grandes controversias en Noruega, donde todavía resulta muy difícil la valoración objetiva e independiente de sus méritos como escritor.

PRINCIPALES OBRAS

    Hambre, 1890.

    Misterios, 1982.

    Pan, 1894.

    Victoria, 1898.

    Un vagabundo toca con sordina, 1909.

    La bendición de la tierra, 1917.

    Vagabundos, 1927.

    Por senderos que la maleza oculta, 1949.