CERVERÍ DE GIRONA: TROVADOR DE LA CORONA DE ARAGÓN

 

    Cerverí de Girona o Guillem de Cervera (c. 1250- c. 1285) fue un trovador gerundense vinculado a la casa real aragonesa en tiempos de Jaime I y de su hijo Pedro III. Aunque a lo largo de su vida también compuso, al parecer, para los condes Hugo IV y Enrique II de Rodez, en el Languedoc, en 1269 se le sitúa ya en la corte de Aragón en el entorno del infante Pedro, al que acompañó a Toledo junto con sus colegas Folquet de Lunel y Dalfinet. En cualquier caso, conviene señalar que todavía hoy importantes estudiosos de la poesía trovadoresca insisten en que en realidad Cerverí de Girona y Guillem de Cervera pudieron ser escritores diferentes.

    De la obra de este autor se conservan en total casi 130 composiciones, una de las colecciones más extensa y diversa entre los trovadores que han llegado hasta nosotros. De estos poemas, 114 son líricos, cinco narrativos y también encontramos una larga colección de poesía moral. Escribió múltiples y variadas pastorelas y sirventeses pero al contrario de lo que sucede con otros trovadores de mucha menor producción, ninguna de sus músicas ha sobrevivido. Desde el punto de vista estilístico, la lírica trovadoresca de Cerverí de Girona resulta especialmente atractiva ya que compuso poemas siguiendo las técnicas tanto del trobar lleu –sencillo- como del trobar ric. En sus largas horas de palacio en la corte aragonesa, Cerverí de Girona, que componía cuando la poesía trovadoresca contaba ya con más de un siglo de tradición, buscaba entretener y llamar la atención de los cortesanos con piezas que iban más allá de esa ortodoxia trovadoresca, haciendo gala de su ingenio de forma original, como presentar una estrofa escrita en diversas lenguas.

    Entre sus composiciones más famosas destacan las que tienen un estilo popular, con origen en canciones tradicionales, como su “Viadeyra”, poema que cantaba la gente del pueblo para aliviar las fatigas del viaje mientras iba por los caminos, o la “Espingadura”, con un característico tono popular y que también es la única obra de este tipo que se conserva en la lírica trovadoresca. Desde el punto de vista técnico se trata de composiciones similares a las “cantigas de amigo” galaico-portuguesas y denotan una clara influencia estilística también en el sentido inverso en el Camino de Santiago.

    Por lo que a las obras de estilo culto se refiere, en su producción se incluyen desde pastorelas hasta canciones agrupadas en diferentes ciclos según la dama a la que van dirigidas o la temática que tratan. Su lírica amorosa va dedicada a una dama que llama Sobrepretz, “sobrada de mérito”, y aunque en general sigue la normas tradicionales del amor cortés trovadoresco algunos de los poemas de Cerverí de Girona llaman la atención por su misoginia.

    Su obra moral gira en torno a la conducta de los caballeros, los contrastes entre la vida de los diferentes estamentos y la crítica política. También tiene una Albada dedicada a la Virgen, un planto que compuso en 1276 con motivo de la muerte del rey Jaime I y cinco obras de diversa temática escritas en prosa. Por último, también se ha hecho famosa otra inmensa obra suya que se conoce como los Proverbios: 1.197 cuartetos hexasilábicos dedicados a sus hijos para inculcarles buenos consejos, con frecuencia a partir de ejemplos de la realidad cotidiana o histórica.

 

PRINCIPALES OBRAS

    Texto original: http://www.trobar.org/troubadours/sordel/

    Interpretación musical: https://www.youtube.com/watch?v=ZoPrqbmr1mU