LORD BYRON: UN MODELO PARA UNA GENERACIÓN

 

    George Gordon fue hijo del capitán John Byron y de su segunda mujer, de ascendencia noble pero arruinada. Nació en Londres en 1788 con el pie derecho deforme, lo que le obligó a llevar siempre calzado ortopédico, pese a lo cual desde niño trató de compensar sus defectos físicos con actividades deportivas intensas como la carrera o la natación. Con diez años heredó el título de su tío-abuelo, el quinto barón Byron of Rochdale así como el dominio de la Abadía de Newstead, en el bosque de Sherwood. Pese a ello, tuvo una educación poco selecta, demasiado protegido por el amor de su madre, y cuando es enviado a estudiar de forma correspondiente a su alcurnia se hace notar tanto por su indisciplina como por su inteligencia hasta que en 1803 se niega a regresar al colegio.

    A los 17 años entra en el Trinity College de Cambridge a su pesar. Estudia poco pero entabla amistades duraderas y en medio de una vida disipada comienza a publicar versos por su cuenta, sobre todo sátiras que le valen las críticas de su entorno. Su primera obra será Hours of Idleness, de 1807. Tras diplomarse, entra a formar parte de la Cámara de los Lores y vive en Londres una vida desenfadada hasta que decide marchar a Grecia, en 1809, con su paje John Rushton, con quien mantiene una relación homosexual, y su secretario, Fletcher. Viaja a Malta, recorre toda Grecia, atraviesa el Helesponto a nado y llega hasta Constantinopla, donde comienza la redacción de Childe Harold, que no empezará a publicar, con un éxito inmenso, hasta 1812.

    En 1811 regresa a Gran Bretaña decidido a tener un papel político en la Cámara de los Lores, donde, con ideas liberales propias de los Whigs, defiende a los luditas y a los católicos irlandeses.

    En la cima de su éxito, publica, tras el Childe Harold, La novia de Abydos, el Corsario –del que vende diez mil ejemplares el primer día- y Lara. Este éxito literario se combina, además, con un gran éxito en los ambientes más elegantes de Londres. Entre sus relaciones destaca, por el escándalo que suscitará, la que mantiene con su hermanastra Augusta Leigh, con la que pudo llegar a tener una hija, Medora, en 1814.

    Para evitar las habladurías se casa finalmente con Anne Isabella Milbanke en 1815, un matrimonio poco deseado por el poeta, que retorna de inmediato a su vida de disipación, a lo que ahora se añaden los problemas financieros. En 1815 el nacimiento de su hija Ada pone al poeta al borde de la locura y su mujer le propone una separación amistosa, que se produce en 1816. Además, comienzan a correr rumores sobre la homosexualidad y el incesto de Byron, por lo que decide abandonar para siempre Gran Bretaña, acompañado de nuevo por Rushton, Fletcher y el médico Polidori.

    Pese a la pesadumbre que le causan las condiciones de su separación de su familia y de su hermanastra, una visita a Waterloo le inspira nuevos cantos para Childe Harold. De allí marcha a Suiza, a una villa junto al lago Leman donde ese mismo verano recibe la visita del poeta Shelley, al que acompañan su mujer Mary y Claire Clairmont. Fruto de la cordial relación literaria de este grupo surgen relatos de terror como El Vampiro de Polidori y Frankenstein de Mary Shelley. Byron escribe allí El prisionero de Chillon y Manfred, antes de viajar a Milán y a Venecia, donde lleva de nuevo la vida fastuosa a la que está acostumbrado, mientras completa los cantos IV y V de Childe Harold y escribe Beppo, historia veneciana.

    En septiembre de 1818 comienza Don Juan, sátira épica y poco después entabla relaciones con la condesa Teresa Guiccioli, de 20 años, que se separa de su marido para vivir con él. La familia de Teresa es miembro de los Carbonari, que desean un gobierno constitucional, y Byron financia sus proyectos pero la derrota de los piamonteses en Novara en 1821 aborta la insurrección y todos deben partir al exilio.

    En Pisa sigue escribiendo algunas de su grandes obras, como Caín y, sobre todo, los cantos II y IV de Don Juan, que permiten al autor dibujar un retrato muy crítico de las costumbres y de los hombres de su tiempo.

    En 1823 Byron parte hacia Grecia para colaborar en la lucha por la independencia de los griegos. Pasa cuatro meses en la isla de Cefalonia debido a los enfrentamientos entre los propios rebeldes al tiempo que arma una flota de socorro para Missolonghi, asediada por los turcos y donde desembarca, por fin, en enero de 1824. Por entonces todavía se enamora de un joven soldado griego de 15 años, Lukas Xalandritsanos, pero, enfermo de fiebres y agotado, muere en abril a los 36 años.

    El propio Byron fue el principal artífice de su distorsionada imagen pública ligada a todo tipo de excesos, sobre todo como consecuencia del escándalo de 1816, incapaz de ser discreto sobre sus tendencias homosexuales o de dejar de hacer apología de sus placeres. Sin embargo, lo más constante en Byron son sus contradicciones, que también es el primero en reconocer. Por ejemplo, pese a su aparente desinterés por la religión, nunca comprendió el ateísmo de Shelley y se empeñó en dar una formación religiosa a su hija Allegra.

    En poesía fue clásico por la forma utilizada, la estrofa espenseriana, pero sus temas hicieron de él un romántico: violencia de las pasiones, amores trágicos con frecuencia ilícitos, gusto por las tempestados y los paisajes grandiosos, melancolía de los sentimientos, colores orientales, importancia del Yo... Su propio corazón es la única fuente de sus obras. Romántico es también el personaje del héroe byronianno que inventa para su Childe Harold y que explora a continuación en El Corsario, Caín, Manfred..., un hombre atormentado, impasible, misterioso, que sufre una herida secreta, a la vez rebelde,  proscrito, desgraciado e irascible, con el que desde el principio el autor juega a identificarse. Sin embargo, a partir de su exilio italiano, se consagra casi exclusivamente a la vena burlesca con Don Juan, epopeya satírica que quedó inacabada en el canto XVII, con improvisaciones, reflexiones humorísticas y digresiones.

PRINCIPALES OBRAS

    Horas de Ocio, 1807

    El peregrinaje de Childe Harold, 1812-1818

    La novia de Abydos, 1813

    El corsario, 1814

    Manfred, 1817, teatro

    Mazeppa, 1819

    Caín, 1821

    Don Juan, 1819-1824